Con los pies en las letras
Columna de opinión

Columna: el peso de un libro

Un libro pesa distinto según cuándo se lee. Columna sobre el libro que pesaba poco y, años después, pesa demasiado.

Lo leí a los veinte y no me dijo nada. Lo releí a los cuarenta y no pude terminarlo: no por malo, sino por demasiado cierto. El libro no había cambiado. Yo sí.

Hay libros que pesan más con el tiempo, y otros que pesan menos. Los primeros son los que dicen algo que no queríamos oír, y que el tiempo, con su trabajo lento, nos obliga a oír. Los segundos son los que nos impresionaron de jóvenes y que, vistos de lejos, no eran más que retórica. Ambos enseñan: unos por lo que dicen, otros por lo que callan.

La columna, en el fondo, es una pregunta: ¿qué libro releerías hoy que no releerías hace diez años? La respuesta, si se es honesto, dice más de uno que del libro.