Con los pies en las letras
Ensayos

Ensayo: la traducción como lectura extrema

Traducir es leer con una exigencia que ninguna otra lectura exige: cada palabra debe ser decidida. Ensayo sobre el oficio que no termina.

El traductor lee una primera vez como todos, pero luego lee de nuevo, y de nuevo, y cada vez la pregunta es la misma: ¿es esta la palabra? La elección nunca es neutral. Elegir "casa" en vez de "hogar" es una decisión que cambia el tono de una página entera, y el traductor lo sabe.

Hay quienes dicen que traducir es traicionar. Es una frase hecha, pero contiene una verdad parcial: toda traducción pierde algo. La buena traducción, sin embargo, gana algo que el original no tenía: una segunda voz que dialoga con la primera sin imponerse.

El ensayo termina con una idea que me quedó: el mejor traductor es el que se olvida, el que deja al lector creer que el libro fue escrito en su lengua. Pero para lograrlo, tiene que estar presente en cada línea.