Con los pies en las letras
Entrevistas

El coleccionista de dedicatorias

No colecciona libros: colecciona las firmas y dedicatorias que hay dentro. En treinta años ha reunido más de dos mil. Hablamos del valor de la huella y de lo que se pierde cuando un libro pasa de mano en mano sin que nadie escriba nada.

Me muestra un ejemplar de una novela de los años sesenta con una dedicatoria que dice: "Para tu cumpleaños, aunque ya no estés". No sabe quién la escribió ni para quién. "Pero alguien", dice, "quiso que este libro dijera algo que el libro no decía".

La conversación gira hacia la costumbre de firmar, que se pierde, y hacia los libros digitales, que no admiten tinta. "Un libro sin dedicatoria", concluye, "es una casa sin recibidor".

Le pregunto qué hará con la colección. "Dejarla donde esté", responde. "Las dedicatorias no se mudan".